El organismo español encargado de la seguridad de las comunicaciones tardó once meses en descubrir que los teléfonos de Sánchez y Robles estaban contaminados lo que pone de relieve un fallo en la seguridad. Ahora se están inspeccionando los terminales de varios otros ministros y altos cargos. Artículo de Ignacio Cembrero, publicado en El Confidencial…

