(El Confidencial)
El caso de la pequeña de Chaouen, en el Rif, ilustra como, a veces, son las familias marroquíes las que empujan a sus hijos a emigrar para que en Europa se labren un futuro mejor del que ellas les pueden ofrecer
Leído y recomendado
The New Battle for the Middle East
(Foreign Affairs)
Saudi Arabia and Iran’s Clash of Visions
Baleares: el otro archipiélago con récord de inmigrantes, casi 4.000 en lo que va de año procedentes de Argelia
(El Confidencial)
La cuadratura del círculo migratorio: La balear Marga Prohens pidió a Sánchez que restablezca la normalidad con Argelia que se quebró en 2022; el canario Fernando Clavijo que ahonde la relación con Marruecos adonde viajó dos veces este mes
Trump, bueno para Europa
(The Objective)
«Una victoria del expresidente podría impulsar las soluciones que Europa necesita para sobrevivir en un mundo menos más geopolítico y lleno de incertidumbre»
Gay voters are smitten with Kamala Harris
(The Economist)
Republicans are uninterested in, or hostile to, a growing voter bloc
Macron viaja a Marruecos para cosechar los frutos del apoyo de Francia a la soberanía marroquí sobre el Sáhara
(El País)
La visita del presidente francés junto a una amplia delegación de ministros y empresarios pretende sellar la reconciliación después de tres años de crisis diplomática
Giorgia Meloni would make Machiavelli proud
(The Economist)
Italy’s prime minister is far more popular than Emmanuel Macron and Olaf Scholz
La dignidad y Cuba
(ABC)
«En Cuba, las plantas eléctricas podrán dejar de funcionar y no pasará nada. Pero la canción ‘Patria y vida’ ya inoculó un cambio en la mentalidad cubana enorme, desafiando ese lema absurdo –’Patria o muerte’–, mesiánico y fascistoide. Es el primer paso. Lo mismo debe ocurrir ahora con la idea de dignidad»
Israel, Irán, el petróleo y las represalias
(El Confidencial)
La no beligerancia entre Arabia Saudita y sus aliados en el Golfo e Irán es una nueva realidad con la que hay que contar
Putin’s plan to dethrone the dollar
(The Economist)
He hopes this week’s BRICS summit will spark a sanctions-busting big bang










