(El País)
El acuerdo entre España y el Reino Unido alienta la esperanza de revitalizar el Peñón como maná económico de toda la comarca, pero también siembra dudas por la desigualdad entre las poblaciones
Autor: Nimda
Hong Kong’s last functioning pro-democracy party disbands
(The Economist)
A long campaign against dissent crushes a final few democrats
Bruselas ya no aplaude a Sánchez
(The Objective)
Lo que comenzó como un idilio político con la Unión Europea se ha ido erosionando a medida que aumentan las dudas sobre la deriva iliberal de su Gobierno
El Gobierno incumple la sentencia europea sobre el etiquetado de los productos del Sáhara
(El Confidencial)
La Justicia europea sentenció que esos productos no podían ser vendidos como marroquíes, pero el fallo no se cumple. El sindicato agrícola COAG pide al ministro de Consumo, Bustinduy (Sumar), que respete el veredicto, pero él hace oídos sordos
Un escándalo de venta de diplomas de máster reaviva la plaga de la corrupción en Marruecos
La trama para falsificar títulos oficiales de la Universidad de Agadir salpica a profesores, juristas y altos cargos Juan Carlos Sanz, publicado en El País, el 6 de junio de…
Intensificación y expansión de la amenaza yihadista en el Sahel: implicaciones para España y la Unión Europea
(Elcano)
Retos y oportunidades de la vecindad
Sánchez en Melilla o el empeño por pintar de rosa la relación con Marruecos
(El Confidencial)
La resistencia del Gobierno a que viajen los Reyes a las ciudades autónomas y las trabas aduaneras y burocráticas para exportar o cruzar la frontera demuestran que la fluidez en la relación con Rabat desaparece cuando afloran litigios pendientes
The Age of Forever Wars
(Foreign Affairs)
Why Military Strategy No Longer Delivers Victory
Reino Unido pone un clavo más en el ataúd de la independencia saharaui
(El Mundo)
El ministro británico de Exteriores afirma que es la base «más creíble, viable y pragmática» para resolver el conflicto sobre la ex colonia española
Spheres of Influence Are Not the Answer
(Foreign Police)
Even if the great powers could carve up an interconnected world, Washington may not get the result it wants.










