La Unión Europea pone a punto una misión naval de protección de la navegación comercial en el mar Rojo en la que no participará España
Por Ignacio Cembrero, publicado en El Confidencial, el 11 de enero de 2024
La Unión Europea está poniendo a punto una nueva misión naval para proteger la navegación comercial en el mar Rojo y en el golfo Pérsico, amenazada por la milicia hutí que opera desde Yemen, un país prácticamente bajo su control, según indican fuentes diplomáticas.
La misión de la UE se está gestando justo cuando las dos principales fuerzas navales en la zona, la de EEUU y la del Reino Unido, se preparan para pasar de la defensa de los cargueros atacados por los hutíes a golpear directamente a la milicia en territorio yemení probablemente mediante bombardeos aéreos.
El portavoz de seguridad nacional de EEUU, John Kirby, se negó a revelar el jueves de qué manera actuarán en Yemen, pero dejó claro que lo harán. «No voy a telegrafiar nuestros golpes en un sentido u otro aquí», declaró a la prensa. «Vamos a hacer lo que tenemos que hacer, para contrarrestar y derrotar estas amenazas que los hutíes siguen lanzando sobre la navegación comercial en el mar Rojo«, concluyó su intervención.
El primer ministro británico, Rishi Sunak, convocó, por su parte, un Consejo de Ministros urgente el jueves por la tarde para informar a sus ministros y obtener la luz verde del gabinete. Fue a principios de diciembre cuando el Pentágono lanzó la operación naval Guardián de la Prosperidad en el mar Rojo y fue inmediatamente secundado por el Reino Unido.
La milicia hutí ha estado especialmente activa a principios de esta semana. El martes lanzó nada menos que 21 misiles y drones contra barcos de EEUU y del Reino Unido que patrullaban por la zona y, el jueves, perpetró un nuevo ataque aunque de menor intensidad.
En origen, los Estados miembros de la UE tuvieron la intención de reconvertir la operación Atalanta, de lucha contra la piratería en el océano Índico, para que pudiera también dedicarse a parar los ataques de los hutíes contra los barcos mercantes en esas aguas.
Después de haber dado inicialmente su acuerdo, el Gobierno español sorprendió, en el comité Relex de la UE, vetando esa ampliación de Atalanta, que requería la unanimidad de los Estados miembros. Propuso, en cambio, crear una nueva misión naval, aunque el Ministerio de Defensa dejó claro que no se incorporaría a ella.
España dirige la misión Atalanta, en la que participa con una fragata, desde la base naval de Rota. Al mando está el vicealmirante Ignacio Villanueva Serrano, que es además jefe de Estado Mayor de la Flota de la Armada Española.
Las autoridades estadounidenses han intentado que el Gobierno español rectifique su decisión de no adherirse a Guardián de la Prosperidad. El presidente del Estado Mayor Conjunto de EEUU, el general Charles Brown, telefoneó el lunes a su homólogo español, el jefe de Estado Mayor de la Defensa, almirante Teodoro López Calderón, para, entre otras cosas, invitarle a participar.
Las claves de la actualidad internacional, desde cada rincón de Europa. Una newsletter de 9 medios, cada semana en tu buzónQuiero recibirla
Más explícita fue la gestión que hizo el secretario de la Armada estadounidense, Carlos del Toro, con el embajador de España en Washington, Santiago Cabanas. Pidió que el Gobierno español enviara al menos un buque o, como mínimo, a un puñado de infantes de marina.
Los Estados miembros de la UE deberían cerrar su acuerdo sobre la puesta en pie de la nueva misión el 22 de enero, en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores, que arrancaría en la práctica a mediados de febrero. Aunque será costeada por toda la UE, no está aún claro con cuántos buques contará —un mínimo de tres— ni qué países se incorporarán a ella. Alemania es el que ha manifestado más interés.
También está por resolver cómo se coordinará esta misión europea con la que ha erigido en diciembre EEUU. En ella participan, según ha indicado el Pentágono, 20 potencias de tres continentes, aunque solo 13 han reconocido abiertamente su incorporación. Otros, como Francia, que dispone de una fragata en la zona, mantienen su autonomía, aunque están en contacto permanente con el Cetcom (mando del Pentágono para Oriente Próximo).
La Unión Europea está poniendo a punto una nueva misión naval para proteger la navegación comercial en el mar Rojo y en el golfo Pérsico, amenazada por la milicia hutí que opera desde Yemen, un país prácticamente bajo su control, según indican fuentes diplomáticas.
