Rabat cancela la licitación de una unidad flotante de almacenamiento y regasificación porque no puede pagarla, pero sigue adelante con el nuevo puerto de Nador con el que intentará arrebatar a Valencia tráfico de contendores como ya hizo Tánger-Med
Por Ignacio Cembrero, publicado en El Confidencial, el 8 de febrero de 2026
Marruecos no se va a desenganchar de España desde un punto de vista energético. Seguirá importando gas a través del gasoducto Magreb-Europa. El año pasado absorbió el 35,5% de las exportaciones españolas (10.375 GWh) colocándose muy por delante de Francia y Portugal.
Hace un par de meses su intención era, sin embargo, soltar amarras con España. Con tal propósito, el Ministerio de Transición Energética puso en marcha, el 5 de diciembre, dos licitaciones internacionales. La primera consistía en montar en el puerto en construcción de Nador West Med una unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU, según sus iniciales en inglés) con una capacidad de 52.500 GWh, el quíntuple de lo que importa de España, y un coste de al menos 850 millones de euros.
El propósito de la segunda licitación era diseñar y erigir una red de nuevos gasoductos que desde el flamante puerto de Nador enlazarían primero con el Magreb-Europa. De este gasoducto iban a salir otras dos ramificaciones para abastecer en gas a las áreas industriales de Kenitra, cerca de Rabat, y Mohamedia, cerca de Casablanca.
Hace tan solo algo más de una semana el rey Mohamed VI presidió, en el palacio real de Casablanca, una reunión monográfica dedicada al complejo portuario e industrial de Nador West Med a la que asistió, entre otras, Leila Benali, la ministra de Transición Energética y Desarrollo Sostenible. Todo se mantenía el pie y así lo atestiguó un comunicado de la Casa Real al término del encuentro.
El pasado viernes llegó la sorpresa. Cuando medio centenar de empresas del sector gasístico ya habían mostrado su interés por el proyecto del FRSU, el ministerio de Benali publicó un comunicado anunciando su “suspensión” tras la aparición de “nuevos parámetros y supuestos”. No dio más detalles. Recalcó, eso sí, que se trata de un plan “altamente estratégico para el Reino”.
¿Por qué ese cambio brusco? La prensa marroquí se hace la pregunta sin encontrar una respuesta. El diario digital Le Desk sí se atreve a señalar que la cancelación es obra de la “oposición formal del Ministerio de Economía y Finanzas preocupado por los riesgos presupuestarios, las fragilidades de procedimentales y la incertidumbre jurídica en torno al futuro marco regulador del gas”.
De ser cierta esta hipótesis las dos mujeres más destacadas del gobierno marroquí, la titular de Economía, Fettah Alaoui, y la de Energía, Leila Benani, se habrían enfrentado. Esta última apuesta por una diversificación de las fuentes de energía que pasa por la puesta en pie de una amplia infraestructura gasística.
Marruecos consume 30 veces menos gas que España. Hasta octubre de 2021 se abastecía quedándose con una pequeña parte del que transitaba por el Magreb-Europa de Argelia a España. En una de las tantas broncas que caracterizan la relación entre Argel y Rabat, el presidente argelino, Abdelmajid Tebboune, cerró en gaseoducto.
Fue entonces cuando las autoridades marroquíes solicitaron a las españolas que revertieran el funcionamiento del gasoducto para poder enviar gas de España a Marruecos. Pese a que aún la relación era tensa con Rabat, el Gobierno español se puso de inmediato manos a la obra para efectuar las adaptaciones técnicas para bombear de norte a sur el gas natural licuado que adquiera Marruecos en los mercados internacionales.
El proyecto que sí sigue adelante es el de Nador West Med con el que Mohamed VI aspira a reeditar en la costa mediterránea oriental de Marruecos el éxito que ha tenido desde 2007 Tánger-Med en la otra punta del Mediterráneo marroquí. El año pasado despachó 11,1 millones de contenedores, más que Algeciras y Valencia juntos que se quedaron en 10,4 millones.
“Este diferencial ilustra una realidad económica más amplia: el centro de gravedad del transbordo y de los intercambios de contenedores se ha desplazado” de norte a sur del Mediterráneo, recalcó el diario Le 360, considerado afín al palacio real. “Es una redistribución del poder político en el Mediterráneo occidental”, escribió Antonio Legaz, analista de defensa e inteligencia.
Tánger-Med fue proyectado para competir ante todo con Algeciras. Nador West Med está en construcción para hacerlo con Valencia, el mayor puerto de España por tráfico de contenedores. Se inaugurará a finales de este año. Tendrá una capacidad anual inicial de 5 millones de contenedores, pero podrá alcanzar a medio plazo los 12 millones, a los que se añadirán 35 millones de toneladas de carga a granel y sólida. En comparación el tráfico de contenedores en la vecina Melilla fue testimonial, apenas 70.000 el año pasado.
Las aduanas con Ceuta y Melilla cuya apertura anunció el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, hace ahora un año, no funcionan. La portavoz del Gobierno melillenses, Fadela Mohatar, reprochó de nuevo el lunes al Gobierno su “inexplicable” inacción a la hora de defender los intereses de Melilla reclamando la apertura “real y efectiva” de la aduana comercial que Rabat cerró unilateralmente en agosto de 2028. Advirtió además de las consecuencias negativas para la ciudad de la inauguración de Nador West Med.
Marruecos no se va a desenganchar de España desde un punto de vista energético. Seguirá importando gas a través del gasoducto Magreb-Europa. El año pasado absorbió el 35,5% de las exportaciones españolas (10.375 GWh) colocándose muy por delante de Francia y Portugal.
