Argel calla ante el brutal incremento de la emigración hacia España. Solo ‘El Djeich’, revista del Ejército, reaccionó ante el imparto de la huida de siete menores argelinos a Ibiza. Denunció «agendas mediáticas maliciosas»
Por Ignacio Cembrero, publicado en El Confindencial, el 17 de septiembre de 2025
La ruta migratoria por mar de Argelia a Baleares ha superado en magnitud a la de África Occidental a Canarias. De todas las que desembocan en Europa es la única que está en auge este año, según Frontex, la agencia europea para el control de fronteras.
Una comparación ilustra la pujanza de esa ruta. En agosto, último mes del que hay datos disponibles, llegaron a Canarias 551 inmigrantes irregulares mientras que en Baleares desembarcaron cuatro veces más (2.135), según el Ministerio del Interior. En el acumulado de todo el año, al archipiélago canario (14.271 llegadas) sigue por delante del balear en el que pusieron pie hasta el pasado fin de semana 5.465 “sin papeles” a bordo de 290 embarcaciones.
El aumento registrado en Baleares es del 71% con relación al mismo periodo del año pasado en el que ya se batió un record. Marga Prohens, la presidenta balear, ha recordado en varias declaraciones que el otoño suele ser la estación de mayor intensidad migratoria. Prevé que a finales de año se alcancen los 10.000. Los menores tutelados por los consejos insulares podrían rebasar entonces los mil. A día de hoy ya son más de 700.
“La ruta argelina sigue siendo invisibilzada y negada [por las autoridades], pero es la más transitada desde verano superando a la canaria”, afirmó Helena Maleno, que encabeza la ONG Caminando Fronteras, durante una conferencia la semana pasada en la Universitat de les Illes Balears. De enero a mayo desaparecieron, mientras navegaban de Argelia a España, sobre todo a Baleares, 328 migrantes, según Caminando Fronteras.
El Ministerio del Interior no desglosa las llegadas por nacionalidades para no incomodar a los países de origen, especialmente a los del Magreb. Frontex sí precisó, en una nota que distribuyó el viernes, que la mayoría de los que han arribado a la Península y a Baleares son, por este orden, argelinos, somalíes y marroquíes. Estos últimos no llegan a Baleares sino a provincias andaluzas. Los somalíes son, en cambio, una nueva y sorprendente nacionalidad que irrumpe con fuerza en la inmigración por mar.
Frontex también precisó que, de todas las rutas que confluyen en Europa, sólo una crece, la del Mediterráneo Occidental que hoy en día es sobre todo el eje Argelia-Baleares. Todas las demás están estancadas o en declive este año. La que más cae es la de Canarias (-53%) seguida por la de los Balcanes Occidentales (-47%). De enero a agosto han entrado en la UE irregularmente 112.375 migrantes (-21%).
La agencia de la UE no desglosa datos de las entradas irregulares en Ceuta y Melilla quizás porque el Ministerio del Interior se empeña en presentarlas como si fueran terrestres cuando la aplastante mayoría son por mar, a nado. En Ceuta subió un 18’5% hasta los 2.401 inmigrantes, una cifra record desde 2021. La ciudad también batió otro récord a mediiados de mes, el de menores tutelados (601).
La triple reclamación de Baleares
El Ejecutivo balear formula una triple reclamación al Gobierno español. La primera es que modifique la normativa sobre el reparto de menores extranjeros no acompañados para que el archipiélago sea declarado en situación de “contingencia migratoria”. Se libraría asi de tener que acoger a 20 menores más de los que ya tutela procedentes de Canarias y de Ceuta.
La segunda es que solicite la colaboración de Frontex para intentar parar el flujo migratorio. La tercera consiste en que mejore la relación con Argelia y convenza a sus autoridades de que hagan un mayor esfuerzo para controlar la emigración irregular. “Baleares señala a Argelia como responsable de la crisis migratoria”, titulaba con cierto regocijo el digital marroquí “Rue 20”.
Tras año y medio de tensión, provocada por el apoyo brindado por el presidente Pedro Sánchez a la solución autonómica que propugna Marruecos para el Sáhara Occidental, Argelia volvió a mandar, a finales de 2023, a un embajador a Madrid, pero la relación dista aún de ser cordial. Prueba de ello es que ningún ministro español ha viajado a Argel desde aquella crisis. El títular de Interior, Fernado Grande-Marlaska, sí recibió en febrero en Madrid a su homólogo, Brahim Merad, al que agradeció que sea un “socio clave” en materia migratoria.
Las autoridades argelinas han guardado silencio sobre el auge de la emigración a España desde unas costas que ya no controlan quizás por negligencia. Tuvieron que huir a Ibiza, a principios de septiembre, siete menores de edad en una embarcación que robaron en Tamentfoust, al este de Argel, para que hubiera, por fin, un pronunciamiento. No fue el Gobierno sino el Ejército, a través de su revista ‘El Dejeïch’, el que reaccionó. No reconoció ningún descuido en su vigilancia costera. Denunció, en cambio, “la exageración mediática de este asunto y su presentación fuera de contexto que pone claramente de relieve la existencia de agendas mediáticas maliciosas que buscan debilitar la imagen y la reputación de Argelia (…)”. Insistió en que se trataba de “un caso aislado”.
“(…) el editorial de El Djeich no ofrece un análisis, sino un reflejo: convertir un hecho social preocupante en un pretexto para denunciar a los «enemigos externos”, según el diario digital ‘Le Matin d’Algérie‘, elaborado por periodistas en el exilio. “Es una forma de eludir las verdaderas cuestiones y reforzar, una vez más, la sensación de desconexión entre las palabras que emanan del poder y la realidad que viven los ciudadanos”, concluye.
No parece que, a juzgar por esta respuesta de la revista castrenses a la fuga de los adolescentes ante las barbas de la Marina Nacional, Argelia vaya a echar el resto para vigilar sus costas y menos aún para repatriar a inmigrantes irregulares. Otras cuatro embarcaciones con 88 “sin papeles” acostaron el domingo en Formentera y en la isla inhabitada de Cabrera.
La ruta migratoria por mar de Argelia a Baleares ha superado en magnitud a la de África Occidental a Canarias. De todas las que desembocan en Europa es la única que está en auge este año, según Frontex, la agencia europea para el control de fronteras.
