Ha ganado la Presidencia en voto popular, ha dado la vuelta al Senado y ha mantenido la Cámara de Representantes
Publicado en El Mundo, el 9 de noviembre de 2024
TRANSCURRIDAS pocas horas de la victoria de Trump, los Gobiernos europeos han comenzado a prepararse para un segundo mandato del republicano que promete ser tan errático y devastador en política exterior como lo fue el anterior.
Esta vez, Trump ha ganado la Presidencia en voto popular, ha dado la vuelta al Senado y ha mantenido la Cámara de Representantes. A ello le suma el Tribunal Supremo más conservador de los últimos 90 años y el poder del medio de comunicación más grande del planeta, X, convertido por Elon Musk, el hombre más rico del planeta, en una plataforma al servicio de Trump. Será imparable.
Al otro lado del Atlántico, tenemos una Europa débil. El canciller Scholz, al que Elon Musk acaba de describir como un «tonto», enfrenta una crisis de gobierno que lo debilitará aún más. Si va a elecciones, tendrá a Alemania fuera de juego durante la primera mitad de 2025. En Francia, Macron preside un país con un Gobierno precario y una Asamblea fragmentada. En Polonia, Tusk ya emprendido la carrera hacia la Casa Blanca, apoyado en la derecha populista amiga de Trump a la que acaba de desalojar del poder. Meloni está encantada porque tiene a Elon Musk encandilado, pero teme que Salvini se adelante en la carrera hacia Washington. Los bálticos están muertos de miedo con Rusia, y los escandinavos, que acaban de entrar en la OTAN, no están para tonterías. De Orban ni hablamos. Pedro Sánchez, casi el último socialdemócrata en pie en Europa, consciente de que Trump nos va a apretar las tuercas porque somos el país de la OTAN que menos gasta en Defensa, también se ha apresurado a parar el golpe, destacando en X el valor de la «relación estratégica» entre España y EEUU.
Mientras todo esto ocurre, la Comisión Von der Leyen se examina en el Parlamento Europeo. Esa nueva Comisión, y el nuevo presidente del Consejo, António Costa, serán juzgados por una sola cosa: por si son capaces de liderar una respuesta coordinada a Trump. Muchos piensan que Trump será un revulsivo para Europa y que por fin nos pondremos las pilas. Pero si no lo hemos en los ocho años transcurridos desde que Trump llegara a la Casa Blanca por primera vez, ¿por qué lo íbamos a hacer ahora? Como dice el politólogo Ivan Krastev, despertarse (geopolíticamente) está bien. Pero luego hay que levantarse, vestirse y salir a la calle. Y aquí seguimos en pijama.
