El ministerio propone al diplomático Joaquín de Arístegui y se espera su incorporación inmediata
Publicado en El Mundo, el día 30 de octubre de 2024
Un adjetivo desató hace cinco meses la peor crisis diplomática entre España y Argentina. Sucedió cuando el presidente ultraliberal, Javier Milei, se refirió a Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, como «corrupta». Lo hizo durante una intervención en un mitin de Vox y en Madrid. Entonces, fuentes de la diplomacia española advirtieron de que «nunca» un mandatario extranjero había insultado en suelo español al Gobierno. Esa palabra provocó la retira de la embajadora en Buenos Aires y una condición para retomar las relaciones: o pedían disculpas, o la relación no se podía reconducir.
Cinco meses y una semana después de aquello España da marcha atrás y decide reconducir la relación, sin necesidad de disculpas por parte de Javier Milei. El Ministerio de Asuntos Exteriores propuso ayer al Consejo de Ministros el nombramiento del diplomático Joaquín de Arístegui como embajador en Argentina. Un nombramiento que el jefe de la diplomacia española, José Manuel Albares, solicitó a su homólogo el pasado martes. La Casa Rosada apenas tardó 24 horas en conceder el plácet, como confirmaron ayer a EL MUNDO fuentes oficiales.
Este paso se produce sin pedir disculpas y se espera que la incorporación de De Arístegui sea inmediata. «Milei podría haber dilatado el plácet semanas, que lo conceda en apenas horas demuestra por un lado su disposición a tener buena relación y, por otro, que el nombre propuesto le cuadra», explican fuentes consultadas por este diario. De Arístegui pertenece a una importante y conocida saga de diplomáticos. Su abuelo y su padre fueron embajadores, también su hermano y su primo.
A lo largo de su carrera ha servido en Rumanía, Países Bajos, El Salvador y Tailandia. También ha sido embajador en Trinidad y Tobago, y en Colombia, cargo en el que estaba desde 2021 y hasta su nombramiento este martes. De momento, se desconoce quién ocupará la plaza en Bogotá, que no se ha nombrado en este Consejo de Ministros.
Además del nombramiento, España y Argentina distribuyeron ayer un comunicado conjunto con cinco párrafos. En ninguno Milei se disculpa por sus comentarios. Por el contrario, los países afirman que su relación «debe estar a la altura de la intensidad de los vínculos que unen a nuestros pueblos y sociedades. Por ello, nos comprometemos a fortalecer nuestra relación para que alcance el máximo nivel de confianza y respeto mutuo en términos políticos e institucionales que nuestros pueblos merecen». Sí que se incluye el término de «respeto mutuo».
«España y Argentina somos pueblos hermanos, unidos por profundos lazos humanos y sociales. Nuestra lengua y cultura comunes y los importantes intercambios económicos, comerciales y de inversión deben actuar siempre como guía en las relaciones entre nuestros dos países», asegura también el comunicado.
La decisión de Albares de devolver el embajador a Argentina, donde estos cinco meses ha habido un encargado de negocios, llega también antes de dos próximos encuentros entre Sánchez y Milei y sendas citas internacionales. La primera es la Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Cuenca (Ecuador) los días 14 y 15 de noviembre. A continuación, el 18 y 19 se reunirán en la cumbre del G-20 en Río de Janeiro (Brasil). Será la primera vez que los mandatarios se vean y lo harán con una crisis cerrada.
Fue el pasado 21 de mayo cuando José Manuel Albares anunció, en una declaración institucional durante el fin de semana, que retiraba a la embajadora en Argentina. Era la primera vez que se tomaba una decisión tan radical, saltando varios pasos diplomáticos, como la nota verbal o la llamada a consultas, en unas relaciones históricas. España y Argentina las entablaron tras su independencia, en 1863. Desde entonces, siempre ha habido un representante nacional en Buenos Aires. Incluso tras la mayor crisis económica del país, cuando los Kirchner expropiaron YPF a Repsol.
Para Argentina, España es su segundo socio comercial por detrás de Estados Unidos y en el país viven medio millón de españoles. La mayoría, personas con doble nacionalidad que se han beneficiado de las nacionalizaciones masivas.
