El expresidente del Gobierno confirma su participación en el exilio a España del candidato opositor
Publicado en El Mundo, el 24 de septiembre de 2024
Tras casi dos meses de silencio absoluto, José Luis Rodríguez Zapatero ha evitado criticar este martes al régimen de Nicolás Maduro con el argumento de que en «el futuro» puede seguir siendo «facilitador» en Venezuela. A preguntas de los medios de comunicación antes de participar en la presentación del libro La democracia y sus derechos en el Ateneo de Madrid, el ex presidente del Gobierno ha confirmado también que intervino en el exilio a España del candidato opositor en las elecciones del pasado 28 de julio, Edmundo González Urrutia, sin precisar el alcance de esa participación.
«Cuando alguien media debe ser extraordinariamente respetuoso. Es un derecho y es un deber mantener la discreción y la lealtad a las personas que han permitido, que han querido que facilites alguna tarea», ha subrayado el político socialista en sus primeras declaraciones públicas sobre el resultado de los comicios en el país sudamericano, en los que ejerció de observador internacional.
Además, Zapatero ha eludido responder a la pregunta de si se siente decepcionado por el régimen de Maduro, que sigue sin entregar las actas electorales tal y como le reclaman oficialmente tanto el Gobierno español como la Unión Europea. Al respecto se ha limitado a decir que no va a hacer «valoraciones de los unos y los otros» porque la única manera de «preservar esa confianza» es con una «prudencia y serenidad».
«Ésa ha sido y va a ser mi actitud: primero, porque tengo un deber de lealtad, conozco todo lo que ha sucedido, y también porque el futuro puede determinar o requerir que facilite alguna tarea en la situación que tiene Venezuela», ha esgrimido el jefe del Ejecutivo entre 2004 y 2011. «Sé por experiencia cómo se puede ayudar. Lo saben muchos opositores con los que, por cierto, mantengo una buena relación y estoy plenamente convencido de que, antes o después, tendremos intentos de solución política, de diálogo político para Venezuela», ha apostillado.
Zapatero tampoco ha querido entrar en detalles sobre las dos llamadas que, tal y como reveló EL MUNDO, hizo a la vicepresidenta chavista, Delcy Rodríguez, antes de que acudiera en dos ocasiones a la embajada española en Caracas donde estaba refugiado González Urrutia, que ha denunciado que fue obligado a salir de su país «a causa de presiones inenarrables y de amenazas extremas». El ex mandatario ha zanjado la cuestión con una frase lacónica: «En este proceso he facilitado la solución que ha habido».
«Yo siempre ayudaré a ese país para que tenga futuro a través del diálogo y los consensos para una solución pacífica. A nadie le debe extrañar que ésa sea mi posición porque es lo que he mantenido toda mi vida en todos los conflictos políticos», ha manifestado eludiendo cualquier atisbo de reproche a Maduro. «Debemos esperar, es necesaria la calma. Ya sé que es dificilísimo en este momento, pero todo lo que hemos construido en democracia, en sociedades de futuro, se ha hecho con el diálogo. No voy a renunciar a esa posición», ha insistido.
Y ha remachado: «No sé si dentro de 10 años o de 15 se podrá hacer la versión absolutamente con datos fidedignos. En otros conflictos que he participado, que conozco bien, los mediadores nunca han hablado e incluso en algunos muy muy importantes ni siquiera se les conoce a los que hicieron la tarea. En mi caso es imposible porque soy una personalidad pública y eso supone la dificultad [para el anonimato], pero no voy a responder a ninguna crítica ni a ninguna valoración porque me parece que no contribuiría a nada. Trabajaré discretamente en lo que humildemente pueda para ayudar a Venezuela».
Reconocimiento en el Congreso
Tampoco ha querido referirse Zapatero a la aprobación por mayoría absoluta en el Congreso, con el voto en contra del PSOE, de la petición para que el Gobierno que proceda a reconocer la victoria de González Urrutia en los comicios del pasado 28 de julio y, en consecuencia, su condición de presidente electo de Venezuela que debería asumir su cargo el próximo 10 de enero. La iniciativa fue respaldada con los votos PP, Vox, UPN y Coalición Canaria y también por uno de los socios más fieles del Gobierno, el PNV.
Para tomar una decisión al respecto en La Moncloa siguen reclamando la publicación de las actas electorales que el régimen de Maduro se ha negado a facilitar en estos dos meses. España se mantiene alineada así con la posición de la Unión Europea de no aceptar el triunfo del candidato a la reelección y autoproclamado ganador, pero tampoco el del líder opositor pese a asumir que con los resultados conocidos ha conseguido «un fuerte apoyo» y «mucho mayor» que el su rival.
Otro ex presidente socialista del Gobierno de España, Felipe González, se personó este lunes en un evento en Nueva York organizado por González Urrutia y María Corina Machado, coordinadora nacional de su partido, Vente Venezuela, en paralelo a la Semana de Alto Nivel de Naciones Unidas. El ex mandatario ya había rechazado con anterioridad los resultados oficiales de las elecciones del 28 de julio en el país sudamericano y considerado «presidente electo» al político ahora exiliado.
