Se trata del quinto arresto relacionado con el intento de asesinato del expolítico el pasado 9 de noviembre
Publicado en El Mundo, el 30 de abril de 2024
La Policía ha detenido en Países Bajos a una mujer por financiar y preparar el atentado contra el ex político Alejo Vidal Quadras. El arresto es el resultado de una Orden Europea de Detención (OEDE) emitida por España.
Esta es la quinta detención que se realiza en el marco de la investigación abierta por este intento de asesinato, perpetrado en Madrid el 9 de noviembre pasado.
Las tres primeras detenciones se dieron en Lanjarón (Granada) y Fuengirola (Málaga) en noviembre, a las que se sumó la detención de una cuarta persona en Colombia en enero.
El presunto autor material del atentado, Mehrez Ayari, de 37 años, se encuentra en paradero desconocido. Se trata de un hombre de nacionalidad francesa y origen tunecino que acumula multitud de antecedentes.
Los arrestos de Andalucía se produjeron después de que los agentes llegaran allí tras reconstruir el bastidor de la moto en la que huyó la persona que intentó matar al político.
En Lanjarón se ejecutaron dos detenciones: la de un hombre, de nacionalidad española y seguidor del régimen chií, y de su pareja, de nacionalidad británica. La Policía lo sitúa a él en Madrid los días previos al ataque para seguir los pasos de Vidal-Quadras y organizar el intento de asesinato. Elñ arrestado de Fungirola fue el joven que vendió la moto.
La mujer estaría al margen del núcleo delincuencial del caso. Él podría ser la persona que contrató al sicario que disparó al político, según informan fuentes de la investigación.
El pasado mes de enero, la Policía arrestó en Colombia a Greg Oliver Higuera Marcano, un hombre de nacionalidad venezolana que, según los investigadores, colaboró en el intento de atentado que la Audiencia Nacional investiga como acto terrorista.
El arrestado estaba buscado por Interpol después de que la Comisaría General de Información alertara de su identidad. La detención se produjo en un puesto de control terrestre de Migración de Colombia, cuando intentaba entrar de manera ilegal en Colombia a través del municipio de Villa del Rosario.
Vidal-Quadras, de 78 años y ex presidente del PP catalán que luego recaló en Vox, fue hospitalizado de urgencia tras recibir un disparo en la cara a la altura del número 40 de la calle Núñez de Balboa, en el madrileño barrio de Salamanca.
La Audiencia Nacional se hizo cargo de la investigación dado que podría tratarse de un posible atentado terrorista. El propio Vidal-Quadras, una vez estabilizado en el hospital, indicó que el ataque podría estar vinculado con sus relaciones con la oposición iraní.
Tal y como publicó EL MUNDO, el ex político recibió amenazas de muerte del entorno del régimen iraní semanas antes de ser tiroteado en la cara.
Esta circunstancia, unida a la estrecha relación que une al político con los disidentes del Gobierno de Irán, hizo que los investigadores convirtieran la vía iraní en su principal línea de investigación.
Cuatro días después del atentado, la Audiencia Nacional dio recorrido al principal supuesto de la Brigada de Información de que el atentado que sufrió Alejo Vidal-Quadras tuvo una motivación terrorista. Por eso, el magistrado Francisco de Jorge -que es quien ordenó las detenciones- abrió una investigación al tratarse de un delito de tentativa de asesinato de naturaleza terrorista.
En 2022, el régimen iraní creó una lista negra en la que incluía al político «debido a sus acciones deliberadas de apoyo al terrorismo y grupos terroristas, la promoción e incitación, y propagación de la violencia y el odio, lo que ha causado disturbios, violencia, actos terroristas y violaciones de los derechos humanos contra la nación iraní».
El ex presidente del Partido Popular de Cataluña fue tiroteado en la calle Núñez de Balboa de Madrid sobre las 13.30 horas del pasado 9 de noviembre, día festivo en Madrid. Un hombre bajó de la parte trasera de una moto y le disparó. No se quitó el casco. Vidal-Quadras giró la cabeza y eso hizo que la bala no le atravesara el cráneo. Su agresor regresó a la moto, una Yamaha negra, en la que le esperaba el conductor y ambos huyeron. La Policía no tardó en concluir que la agresión había sido obra de un sicario, de alguien «profesional».
