La reunión de Cameron y Albares en Bruselas se salda con “avances significativos”, también en el uso del aeropuerto
Por SILVIA AYUSO, publicado en El País, el 12 de abril de 2024
España y Reino Unido han logrado acordar este viernes en Bruselas las “líneas políticas generales” sobre Gibraltar y, aunque ninguna de las partes se atreve a fijar aún una fecha para el acuerdo político final sobre el estatus del Peñón en la UE, los “avances significativos” logrados en la cita presidida por la Comisión Europea abren la puerta a nuevos progresos “en las próximas semanas”, según han dicho las dos partes en comunicado conjunto. Ese acuerdo, que sigue pendiente desde la consumación del Brexit hace ya cuatro años, alcanzaría asuntos sensibles como el aeropuerto, los bienes y la movilidad.
La cita en Bruselas había generado una gran expectativa. Primero, por su alto nivel sin precedentes: además de los ministros de Exteriores español, José Manuel Albares, y británico, David Cameron, han participado el vicepresidente de la Comisión Europea Maros Sefcovic, responsable de las relaciones con el Reino Unido, y una delegación del gobierno gibraltareño encabezada por su ministro principal, Fabian Picardo, como parte de la comitiva británica. Pero también por los tiempos, dado que urge cerrar un acuerdo antes de las elecciones europeas de junio, que podrían suponer un frenazo a las negociaciones puesto que, probablemente, estas no se podrían retomar hasta que se conforme el próximo Ejecutivo comunitario.
La reunión tripartita en Bruselas ha sido además el colofón de varias semanas de contactos intensos en los que, según ha confirmado Albares a su llegada, se han “empezado a acercar posiciones sobre los temas que quedaban pendientes”. Aunque el jefe de la diplomacia española mantiene el mantra de que “nada está acordado hasta que todo está acordado”, en la víspera del viaje, en declaraciones a Onda Cero ya dijo confiado en estar “cada vez más cerca de que todo esté acordado”.
La meta es, según corroboró Albares este viernes, “avanzar lo más posible en esa zona de prosperidad compartida para todo el campo de Gibraltar”. El ministro apeló al “espíritu constructivo” manifestado por las dos partes en las últimas semanas para “intentar avanzar a lo largo del día en todos los puntos que quedan pendientes para que ese acuerdo sea una realidad lo antes posible”. Antes de su reunión con Cameron, Albares celebró un encuentro “preparatorio” a solas con Sefcovic, mientras Cameron se encontraba, también a puerta cerrada, con Picardo.
El Gobierno británico ha evitado en todo momento hablar de la posibilidad de un acuerdo final este mismo viernes, aunque sí ha definido el encuentro como una oportunidad para discutir cara a cara al más alto nivel los últimos flecos pendientes con el objetivo de lograr algún tipo de plataforma para avanzar en las negociaciones.

Al respecto, fuentes diplomáticas habían indicado a este periódico que la negociación está ya en su recta final, con intercambio de textos sobre la redacción de un tratado que será necesariamente extenso y pormenorizado, ya que afecta a una gran variedad de campos en las relaciones entre la colonia británica y la UE. El papel que tendrán los agentes de la agencia europea Frontex y los miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad españoles en el control de los pasajeros que llegan a Gibraltar procedentes de terceros países y el uso conjunto del aeropuerto, construido sobre un istmo cuya titularidad reclaman Madrid y Londres, se han convertido en los aspectos más delicados de la negociación, por rozar cuestiones de soberanía que ambas partes han pactado mantener al margen.
El futuro tratado está llamado también a englobar asuntos de derechos de los trabajadores, fiscalidad, seguridad o medio ambiente. De ahí que la negociación también gire en equiparar las pensiones de los gibraltareños con la de los trabajadores transfronterizos en el Peñón, unas 400 libras (unos 465 euros) de media más altas las de los primeros. A eso suma la armonización fiscal y de impuestos, que incidiría en productos como el tabaco, y que persigue equiparar a Gibraltar con cargas fiscales de otros territorios europeos que no necesariamente tienen que ser como las españolas.
Los dos países destacan la buena sintonía de las relaciones en estos momentos, un hecho que permitió el relanzamiento de las negociaciones en torno a Gibraltar a finales del año pasado, también en Bruselas, con un primer cara a cara entre Albares y Cameron en los márgenes de una cumbre de ministros de Exteriores de la OTAN que ahora ha dado otro paso importante, aunque aún no definitivo, más.
