Mirando lo que acontece fuera de nuestras fronteras, tal vez, por comparación, podamos analizar mejor algunas de las cosas que nos ocurren por aquí
Colaboración de José A. García-Albi Gil de Biedma
Hay una tendencia a pensar que la inflación es un fenómeno que se produce debido a un incremento rápido y fuerte del consumo. Como cuando el ministro socialista Carlos Solchaga dijo aquello de que nuestra economía estaba “recalentada” y la paró irresponsablemente de sopetón y bofetón.
Bueno pues eso no es cierto, lo del consumo podría ser una consecuencia. Como tampoco lo es la idea de que la única herramienta para luchar contra la inflación es la subida de tipos de interés. A decir verdad, la reducción de la masa monetaria en circulación es la única medicina correcta para esta patología.
La inflación suele ser consecuencia de un desequilibrio previo en una economía concreta al que se suma a una escasez de algún elemento fundamental para la misma. En nuestro caso, el proceso comienza con una época en la que el Banco Central Europeo se puso a inundar el sistema imprimiendo billetes y comprando con ellos deuda de los distintos países provocando un desequilibrio en la masa monetaria, por exceso. A eso se unió una escasez de fuentes de energía disponible, fruto del disparatado modelo energético que nos imponen. Hay mucho dinero en circulación y poca energía; has de pagar un mayor precio por ella. O sea, vale más la energía por escasa, que el dinero por abundante. Esto contagia a los demás productos.
En Estados Unidos está ocurriendo una cosa muy interesante. También tras una fase de imprimir e inyectar dólares al sistema, se encuentran con una escasez de algo. Es una economía con pleno empleo. El año pasado el paro fue del 3,5 % y en enero ha bajado al 3,1 %. Siempre hay un pequeño porcentaje de personas que está cambiando de proyecto de vida, etc. por lo que un 3,1 % de paro es estructural y supone pleno empleo.
La inflación se ha ido estabilizando hasta alcanzar un 3,2% en el interanual el pasado año.
Al mismo tiempo y en el mismo periodo los ingresos de los trabajadores subieron un 4,4 % Llevan subiendo por encima del 4 % interanual bastantes meses. De aquí se deduce que los empleadores han de pagar más para retener y contratar a su personal. Es consecuencia la escasez de mano de obra.
Reparemos, hablando de todo un poco, en que los sueldos y salarios suben por encima de IPC, sin que intervengan convenios colectivos y sin la ayuda de UGT y CCOO. Importante. Simplemente porque el mercado es más eficiente que las centrales sindicales y porque una economía con buena salud es mejor que la intervención de un gobierno en la misma.
En nuestro entorno tenemos fase de incremento de la masa monetaria en circulación más escasez de energía y algunos alimentos. Allí fase expansiva de la masa monetaria más escasez de mano de obra.
Se encuentran con un incremento del IPC del 3,2 % y un crecimiento de los ingresos de los trabajadores del 4,4 %. Se podría pensar en el riesgo de un incremento en los precios, al tener más dinero para consumir y vimos a la FED con la tentación de subir los tipos para prevenir un incremento del IPC. Sin embargo esto no es así porque la masa monetaria es la misma, sólo que una parte de ella ha cambiado de lugar. La FED o Reserva Federal (el equivalente a nuestro Banco Central Europeo) no ha subido los tipos de interés desde el pasado mes de julio y la inflación en lugar de crecer se está controlando. Y es que pueden ocurrir dos cosas o que se compren los mismos bienes y servicios a mayor precio. O que se adquieran un mayor número de bienes y servicios pero al mismo precio que antes. Creo que los empresarios, preferirán esto último ya que es más rentable.
Yo creo que no subirán los tipos y los mantendrá en el 5,20 % durante un largo tiempo. El desequilibrio se ha producido por el exceso de masa monetaria con una demanda de trabajadores mayor que la disponibilidad de mano de obra. Y esta no va a aumentar porque suban los tipos de interés; al contrario si ralentizas la economía será menos atractiva para recibir trabajadores del exterior y las empresas invertirán menos en mecanización y digitalización de sus procesos.
Vamos a terminar con otra diferencia existente entre USA y Europa muy significativa. En Estados Unidos el banco central, la Reserva Federal, es propiedad del sistema bancario. O sea, es propiedad de los bancos por lo que eligen a su presidente con criterios de cualificación y experiencia profesional. En Europa el Banco Central Europeo es propiedad de los bancos centrales que dependen de los gobiernos. Y es un destino dorado para políticos en desuso como Lagarde o Luis de Guindos.
Pleno empleo, sueldos por encima del IPC, un Banco Central independiente y un presidente al que como se le va la cabeza y está en otras cosas no interviene en la economía. ¡Qué horror de país! Je, je, je.
José Antonio García-Albi Gil de Biedma
