El régimen ha pospuesto la subida de los combustibles y el transporte público
Publicado en ABC el 2 de febrero de 2024
El intento de imponer en Cuba un conjunto de medidas económicas que gravaban aún más a la población, como una subida del 500% en el precio de la gasolina y el diésel, parece comenzar a derrumbarse. Ayer, el régimen cubano decidió destituir a uno de sus principales impulsores, el viceprimer ministro y ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández. También fueron removidos de sus cargos los ministros de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, y de Industria Alimentaria.
Según el periódico ‘Granma’, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), la destitución fue propuesta por el presidente, Miguel Díaz-Canel, y aprobada por el Consejo de Estado y el Buró Político del Comité Central del PCC. Para ocupar la vacante de Economía fue designado Joaquín Alonso Vázquez, hasta ahora ministro presidente del Banco Central de Cuba.
A finales de diciembre el gobierno admitió que era insostenible continuar vendiendo el combustible a precios «subsidiados»
Las destituciones se realizan a menos de 48 horas de que el régimen pospusiera la entrada en vigor de la principal medida del paquetazo económico anunciado a finales de 2023: el aumento en más de un 500% del precio del combustible. El aplazamiento fue justificado por motivos de ciberseguridad. También se ha decidido mantener el precio del transporte de pasajeros «por el momento».
Alimentos y energía
El denominado ‘Programa de estabilización macroeconómica’ fue anunciado en diciembre e incluye aumentos en los precios de los combustibles, la electricidad, el agua y otros servicios, así como el fin del subsidio universal a la cesta de la compra de alimentos básicos. El programa tenía como fin «reanimar» la economía cubana, que se encuentra sumida en una profunda crisis. Pese a que estaba previsto que las medidas entrasen en vigor a partir del 1 de febrero, durante el pasado mes de enero aumentaron las colas en los servicentros y se dispararon los precios del dólar y el euro en el mercado informal alcanzando cifras récord, agravándose la inflación.
Poco antes de las destituciones de ministros, el economista Pedro Monreal alertó sobre el posible «efecto mariposa» del alza de los precios del combustible.
Monreal advirtió sobre los riesgos asociados con el ajuste económico, exponiendo que «una primera oleada de precios liderada por los combustibles, seguida por una devaluación de la tasa de cambio oficial en un contexto de alto déficit fiscal y creciente peso del sector privado» podría provocar una segunda oleada.
Aunque algunos confían en que estas remociones representan cambios significativos, para el periodista e investigador José Raúl Gallego se trata de «cambiar todo para que nada cambie, una de las estrategias recurrentes del régimen en tiempos de crisis para aplacar ánimos y ganar tiempo».
La esencia del sistema sigue siendo la misma: una dictadura comunista criminal que impide la liberación de las fuerzas productivas. Ni Gil ni el resto de los destronados son culpables del 88 por ciento de pobreza ni de la grave crisis económica en el país.
