Sánchez ya ha nombrado a nueve, casi el doble que Aznar y Rajoy juntos en quince años
Por ANGIE CALERO, publicado en ABC el 11 de enero de 2024
El posible desembarco del expresidente valenciano Ximo Puig como embajador de España ante la OCDE sería el último nombramiento de Pedro Sánchez que salpica a la Carrera Diplomática. En los últimos meses, el presidente del Gobierno no ha dejado de situar a políticos afines en puestos muy golosos en el exterior que, además, están muy bien remunerados. En los pasillos del Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación no se habla de otra cosa en los últimos días. A la espera de conocer la decisión final de Puig, el histórico político del PSPV seguiría la estela de otros cercanos a Sánchez como los exministros Héctor Gómez y Miquel Iceta, que ayer asistieron a la VIII Conferencia de Embajadores en calidad de nuevos representantes de España ante la ONU en Nueva York y la Unesco en París, respectivamente.
Por la Unesco, en estos últimos cinco años, que coinciden con los que Sánchez lleva en el Palacio de la Moncloa, también pasaron como embajadores los socialistas Andrés Perelló y el exministro de Cultura José Manuel Rodríguez Uribes. Con la llegada de este último a la presidencia del Consejo Superior de Deportes (CSD) el pasado 20 de diciembre, su puesto en París quedó vacante para Iceta. Perelló, por su parte, cuando dejó la Unesco se puso al frente de la dirección de la Casa Mediterráneo.
Uribes e Iceta no son los únicos exministros que continúan sus vidas laborales en puestos en el extranjero que dependen del departamento del ministro José Manuel Albares. La que fuera titular de la cartera de Sanidad entre junio y septiembre de 2018, cuando dimitó por plagiar en un máster, Carmen Montón, es ahora la representante ante la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington. Desde 2018 también se encuentra al frente de la OCDE el socialista Manuel Escudero Zamora, que habrá de esperar para ver si continúa con algún puesto en el exterior si finalmente Puig decide establecerse en París.
A todos estos nombramientos hay que sumar el de la extitular de Educación Isabel Celáa, quien en la actualidad es embajadora de España ante la Santa Sede y en Malta; y el de otro socialista, Ángel Martín Peccis, actual embajador en Cuba. También el de Ángel Ros, que al inicio de la primera legislatura de Sánchez ocupó la jefatura de misión en Andorra. El que fuera alcalde socialista en Lérida ocupó el puesto hasta febrero del año pasado.
Desde que Pedro Sánchez llegó al Palacio de la Moncloa en junio de 2018 ha destinado a lo largo de estos más de cinco años a nueve políticos como jefes de misión a embajadas de España o ante los organismos internacionales. Su antecesor socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, designó a doce políticos para realizar tareas de diplomáticos en ocho años. Felipe González, que estuvo trece años al frente del Ejecutivo, nombró a diez políticos afines para representar a España en el exterior.
Los casos de Mariano Rajoy y José María Aznar fueron menos llamativos, con tres y dos designaciones políticas, respectivamente, en los cerca de 15 años de Gobiernos del PP.
Tan llamativas son las colocaciones de Sánchez desde que fue nombrado presidente del Gobierno que la Asociación de Diplomáticos de España (ADE) -que representa a cerca del 70% del total de miembros de la Carrera Diplomática en nuestro país- difundió el pasado mes de diciembre un comunicado expresando su «preocupación y disconformidad» ante este tipo de nombramientos.
